Cierre contable mensual: qué es y cómo hacerlo

Llevar la contabilidad al día no es lo mismo que cerrarla cada mes. Te explicamos qué incluye un cierre mensual y por qué cambia la calidad de tus decisiones.

5 minJosep Val Muñoz-Sabaté

Muchas pymes solo cierran la contabilidad una vez al año, cuando toca preparar las cuentas anuales. Durante el resto del año, la cuenta de resultados que miran está incompleta: faltan amortizaciones, gastos repartidos, facturas pendientes de registrar o conciliaciones por hacer. Así es imposible saber de verdad cómo va el negocio.

El cierre mensual resuelve ese problema: deja cada mes la contabilidad completa y revisada, lista para analizar.

Qué es el cierre contable mensual

Es el conjunto de tareas que se hacen al final de cada mes para que la contabilidad refleje la realidad de ese periodo: todo lo que ha pasado está registrado, en su mes y por su importe correcto. El resultado es una cuenta de resultados y un balance fiables cada mes, no solo a final de año.

Los pasos del cierre

  1. Registrar toda la documentación del mes: facturas emitidas y recibidas, tickets, nóminas y Seguridad Social.
  2. Conciliar bancos y tarjetas: comprobar que cada movimiento bancario está contabilizado y que los saldos coinciden con los extractos.
  3. Conciliar clientes y proveedores: revisar saldos pendientes, cobros y pagos aplicados a la factura correcta.
  4. Amortizaciones: registrar el desgaste mensual de maquinaria, vehículos, equipos informáticos o instalaciones.
  5. Periodificaciones: repartir en su mes los gastos que se pagan de una vez (seguros, pagas extra, licencias anuales) y los ingresos que se facturan por adelantado.
  6. Existencias y obra en curso: si las hay, estimar su variación para que el margen del mes sea real.
  7. Revisión final: cuentas de saldo extraño, partidas pendientes de aclarar y comparación con el mes anterior y con el presupuesto.
  8. Informe del mes: cuenta de resultados, balance y tesorería, con lo relevante explicado para la dirección.

Por qué merece la pena

  • Decides con datos del mes pasado, no del año pasado. Si el margen cae en marzo, lo ves en abril, no al año siguiente.
  • Sin sorpresas al cerrar el ejercicio. Los ajustes ya están hechos y el Impuesto sobre Sociedades se puede estimar con tiempo.
  • Impuestos más fiables: el IVA y las retenciones salen de una contabilidad revisada.
  • Mejor relación con el banco: puedes enviar información actualizada cuando la piden, sin prisas.
  • Base para el control de gestión: los indicadores financieros y la previsión de tesorería solo son útiles si parten de una contabilidad cerrada.

Cuánto debería tardar

Con un buen sistema, el cierre debería estar listo en los primeros diez días hábiles del mes siguiente. Si tarda más, suele ser porque la documentación llega tarde o porque las conciliaciones se hacen a mano.

Herramientas como Holded, con conexión bancaria y recepción digital de facturas, reducen mucho ese tiempo.

¿Lo haces dentro o lo externalizas?

Un cierre mensual bien hecho requiere método y algo de experiencia, sobre todo en periodificaciones, amortizaciones y revisión. Muchas pymes prefieren externalizarlo antes que dedicar a ello a una persona de la plantilla; puedes comparar los costes en nuestro artículo sobre cuánto cuesta un contable en plantilla.

En nuestro servicio de gestión contable cerramos la contabilidad cada mes y te enviamos el informe con resultados, balance y tesorería. Si quieres saber cómo funcionaría en tu empresa, cuéntanos tu caso.

Preguntas frecuentes

Llevarla al día significa registrar las facturas y movimientos. El cierre mensual añade conciliaciones, amortizaciones, periodificaciones y una revisión final, para que el resultado del mes sea fiable.

Ajustes para que cada gasto o ingreso cuente en el mes al que corresponde, aunque se pague o se facture en otro momento, como un seguro anual o las pagas extra.

Con un buen sistema, debería estar listo en los primeros diez días hábiles del mes siguiente.

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